Buen vino hay en todos los lados, solo hay que querer (y saber) buscarlo. España es uno de los 3 países más importantes del mundo en lo que a producción de vino se refiere, tanto por cantidad como por calidad. Y es que, cada vez más, cuidamos lo que hacemos. Tenemos un gran y creciente número de regiones vinícolas, reconocidas y protegidas, ya sea a nivel de Indicación Geográfica Protegida, Denominación de Origen o Vino de Pago. Estas regiones no solo delimitan un área geográfica, sino que protegen un estilo tradicional, regulando tanto las técnicas de elaboración como la materia prima que se utiliza. Sin embargo, hay muchas veces en las que algunas bodegas producen vinos que se salen de la norma en esa región, elaborados siguiendo procesos atípicos, utilizando variedades de uva no autóctonas y, básicamente, buscando inspiración en grandes vinos internacionales.

¿Qué es una variedad de uva Internacional?

Hay muchísimas variedades de uva en el mundo. Podemos clasificarlas de diferentes modos (desde el color hasta la fecha de maduración, pasando por el origen o el contenido de azúcar), pero una manera muy común de empezar a describir una variedad es según su extensión en el mundo.

Podemos encontrar variedades minoritarias, que se cultivan a nivel local o regional y, generalmente, con poca superficie de viñedo dentro de esas mismas áreas. Ejemplos de este tipo de variedades podrían ser, a nivel local, la Crujidera (que se cultiva únicamente en la zona donde convergen Cuenca, Albacete y Valencia) o, a nivel regional y con mayor extensión, la Godello (que, aunque la encontramos tanto en España como en Portugal, crece muy localizada a ambos lados de la frontera con Galicia).

Luego tenemos variedades comunes, cultivadas a nivel nacional o, incluso, internacional, pero con un origen claro y que se asocian a una región concreto, independientemente de que también se encuentre en otras. Un claro ejemplo sería la Tempranillo, que crece (con muchísimos sinónimos) por toda la Península Ibérica. Hay vinos (y muy buenos) en países como Estados Unidos (California y Oregón), México, Australia o Turquía, pero la variedad siempre es asociada al vino español.

Por último, tendríamos las consideradas variedades internacionales. Como su nombre indica, son las variedades de uva que se encuentran fácilmente en diferentes regiones de todo el mundo. Pero el término variedad internacional, indica también que es una uva que, por los vinos que produce, se puede asociar fácilmente a muchas regiones. Variedades francesas como la Chardonnay o la Cabernet Sauvignon son claros ejemplos. A pesar de su origen francés, hay regiones por todo el mundo que se han hecho un nombre gracias a los vinos que elaboran con estas variedades. Cuando hablamos de vino blanco de California, de Borgoña, Patagonia o Australia hablamos de Chardonnay, al igual que los tintos de Burdeos, la Maremma toscana, el Valle del Maipo chileno o de la región de Coonawara en Australia se asocian automáticamente a la Cabernet Sauvignon.

Cinco miembrxs de una familia… diferente

Gewürztraminer

La Gewürztraminer es una uva fuertemente ligada las regiones de Alsacia en Francia, Pfalz (Palatinado) en Alemania y el Alto Adige en Italia. Y, de hecho, el origen de esta uva está un poco en cada uno de estos países.

Tal como la conocemos, la Gewürztraminer es original de Alemania, habiendo aparecido en el Palatinado por primera vez. Surge como una mutación de la uva Savagnin Rosé, que a su vez es una mutación del color de la Savagnin francesa surgida en el pueblo italiano de Tramin. Así tenemos una variedad surgida en Alemania, que es la mutación aromática de una variedad italiana con ADN francés.

Aparte de su origen, es una uva muy peculiar; es de piel rosa (uva gris) y muy, muy aromática. Despliega aromas muy carácterísticos de lychee y rosas, resultando ya dulzón en nariz. Generalmente produce vinos de baja acidez y niveles de alcohol medio-altos, por lo que es común encontrar versiones que retienen azúcar residual. Este sería el estilo más representativo en regiones como Alsacia o Somontano. Sin embargo, el estilo mayoritario en el Alto Adige es en versión seca, sin azúcares de residuo. Elaborados así, son vinos muy sorprendentes, ya que generalmente no corresponde su aroma perfumado y dulzón con la estructura que luego se aprecia en boca.

En España no es una variedad de uva muy común, aunque sí que encontramos grandes ejemplos de ambos estilos. En el lado dulzón, el máximo exponente es, como ya hemos dicho, la D.O. Somontano, en la que se elaboran algunos grandes vinos de Gewürztraminer. Pero dos verdaderos vinazos los encontramos en el estilo más seco, como son el que elabora la Fuentes en su Finca Río Negro de Guadalajara o el elegantísimo Mireia, elaborado por la familia Tetas en el Penedès.

Chardonnay

Si hablamos de Chardonnay, podemos estar hablando de (casi) cualquier lugar del mundo. Es, sin duda, una de las variedades de uva más internacionales, ya que se adapta perfectamente a todo tipo de suelos y climas, produciendo estilos diferentes según dónde crece. Así, típicamente podemos encontrar vinos de carácter más cítrico, mineral y con mayor tensión en climas fríos, vinos que sacan un corazón de fruta de hueso en climas templados y, finalmente, vinos de un corte más tropical y algo más de peso en climas más cálidos. Además, es una variedad muy súper versátil, dando opción en bodega a elaborar todo tipo de estilos, desde espumosos hasta dulces, pasando por múltiples posibilidades de blanco.

A pesar de su enorme extensión y esa gran versatilidad, cuando hablamos de Chardonnay tendemos a pensar en un estilo opulento, generalmente fermentado en barrica y sometido a la fermentación maloláctica (conversión de ácidos). Esto se debe a dos cosas:
Por un lado, es una uva tan internacional que muchas veces “no sabemos” que la estamos bebiendo, ya que se encuentra como ingrediente (o incluso uva principal) en muchos vinos que conocemos por otro nombre. Por ejemplo, es muy común escuchar a gente decir que “no le gusta el Chardonnay” pero, al mismo tiempo, disfrutar enormemente de una copa de Champagne (siendo la Chardonnay una uva básica en la producción de Champagne).
Por otro lado, se debe a que, instintivamente, la asociamos a Borgoña. Borgoña no es solamente una de las regiones vinícolas más importante del mundo (si no la más), sino que además es el lugar de nacimiento de la uva, concretamente el pueblo de Chardonnay.
De ahí que esté tan asociada a ese estilo concreto pero que, a la vez, el famoso ABC (Anything But Chardonnay) no siempre tenga la validez que creemos que tiene al decirlo.

Tenemos muchos y muy buenos ejemplos de Chardonnay en España; grandes espumosos de Cava y Corpinnat, vinos jóvenes y frescos en muchas regiones, como el Monjardín navarro o el Pilas Bonas manchego de Pago Casa del Blanco y, por supuesto vinazos al estilo borgoñón como el que hace Blas Muñoz en Toledo o el Lluna Plena de los chicos de Pinord.

Cabernet Sauvignon

No cabe duda de que la Cabernet Sauvignon es una de las uvas más famosas del mundo. De alguna manera, casi todos hemos oído este nombre en algún momento, aunque nunca nos hayamos sumergido en el mundo del vino. Como pasa con la Chardonnay, tenemos una uva originalmente francesa, en este caso de Burdeos, pero que es fácilmente asociable a regiones productoras de todo el mundo.

La variedad es originaria de la región de Gironde, alrededor de Burdeos. Se trata de un cruce natural entre dos uvas, también muy famosas, de las que toma su nombre; la Cabernet Franc y la Sauvignon Blanc. A pesar de su importancia mundial, en Burdeos no es la uva mayoritaria, aunque sí tremendamente representativa. Aquí la encontramos principalmente en la parte oeste (la orilla izquierda), siendo la responsable junto a su progenitora la Cabernet Franc de algunos de los vinos más famosos y cotizados del mundo (Château Margaux, Château Mouton-Rotschild, Château Latour…).

Pero, como decíamos, es una variedad absolutamente internacional, que deja su marca allá donde se elaboran vinos con ella. Es una variedad de racimo concentrado, baya pequeña y piel gruesa, con mayor número de fenoles que otras uvas, por lo que hay que tener cuidado con ella en bodega ya que es muy fácil sobreextraerla. Este gran número de fenoles y su alto nivel de tanino (que es un antioxidante natural), hacen que los vinos de Cabernet Sauvignon tengan una vida larguísima, desplegando sabores concentrados de grosella y arándano que evolucionan hacia el recuerdo de cedro y tabaco.

Regiones de todo el mundo se han hecho un nombre por sus vinos de Cabernet Sauvignon; el Bolgheri toscano, Napa, Sonoma y Santa Cruz en California, Columbia Valley y Red Mountain en Washington, el Valle Central chileno, Coonawarra en Australia… todas tan diversas entre sí, pero con el estilo común que marca la Cabernet Sauvignon.

En España es una de las variedades de uva más plantadas. La introdujeron, en la primera mitad del s.XX, dos bodegueros muy ilustres directamente desde Burdeos en un viaje conjunto; el Marqués de Riscal y Eloy Lecanda de Vega Santa Cecilia (que más tarde pasaría a llamarse Vega Sicilia). Rápidamente se extiende por todo el territorio, encontrando un lugar especial en Barcelona, donde enólogos del Penedès de la talla de Miquel Torres empiezan a elaborar grandes vinos tintos inspirados en las técnicas que acababan de aprender en sus estancias en bodegas bordelesas. Hoy encontramos vinazos de Cabernet Sauvignon en muchas regiones, ya sea en mezcla o como monovarietal, como son los grandes Pi del Nord o Mas La Plana en el Penedès, el Cuprum de Celler Comalats en Costers del Segre o el que elabora Jesús Malaño en Albacete.

Merlot

Nuevamente, una uva originalmente francesa que hoy encontramos dando nombre a regiones vinícolas de todo el mundo. Es originaria de la zona del Médoc, en Burdeos (la orilla izquierda), aunque hoy se asocia más a la orilla derecha, produciendo los grandes vinos de Saint-Émilion y, más notoriamente, de Pomerol. Produce vinos estructurados, de tanino firme, aunque fácilmente domable en bodega, con un corazón de fruta roja y gran afinidad a la madera y alta capacidad de guarda.

Hoy la podemos encontrar alrededor de todo el mundo, ya que se adapta muy bien a todo tipo de suelos dentro de un clima templado. Son famosos los Merlot de la costa oeste de Estados Unidos, sobre todo en Washington y Oregon, en Matanzas, Sonoma y Napa de California y la Baja California mexicana, los valles Central y de Colchagua en Chile, en la Maremma y el Bolgheri de la Toscana… y, por supuesto en España. Introducida de manera similar a la Cabernet Sauvignon, en busca de una viabilidad a la viticultura después de la phylloxera.

Hoy la encontramos por todo nuestro país, con muy buenos ejemplos en varias regiones. Pero dos, muy diferentes entre sí, que nos encantan son el Trinos madrileño de Cristo del Humilladero o el que elabora la familia Coloma en Badajoz.

Malbec

Se trata de una uva reconocida mundialmente, aunque la asociamos automáticamente a Argentina, incluso considerándola a veces como uva autóctona argentina. Sin embargo, ni es originalmente argentina, ni, en realidad, se llama Malbec.

Se trata de una variedad antigua, originaria de Quercy en la región de Cahors. Aunque la primera bibliografía que existe sobre esta uva hace referencia a la Noir de Pressac, la uva era llamada Côt. A nivel local, producía unos vinos de capa muy alta, mucho cuerpo y un cierto carácter rústico (los llamados Vins Noirs de Cahors), pero ocasionalmente se utilizaba para añadir estructura a algunos vinos de Burdeos. Allí llegaba transportada por comerciantes y comenzó a tener éxito entre algunos viticultores. Principalmente fue un viticultor en concreto quien propagó el cultivo de la variedad, por lo que en toda la región empezaron a llamarla con el apellido del viticultor, Malbeck. A partir de ahí, la variedad empieza a hacerse muy importante en Burdeos y comienza a ser conocida internacionalmente con su nombre bordelés, hasta que a partir de 1855 empieza a caer en declive. Al ser considerada de inferior calidad, la Malbeck es casi eliminada de Burdeos, aunque es llevada a Sudamérica por el ingeniero agrónomo francés Michel Pouget. Allí, pronto encuentra su hogaren las estribaciones de los Andes argentinos, adaptándose perfectamente al terreno y empezando a producir grandes vinos.

La Malbec (sin la k en Argentina) es hoy una uva reconocida y preciada a nivel mundial. Sigue siendo el corazón del vino de Cahors, pero es gracias a Argentina que hoy goza de ese reconocimiento. Allí la encontramos a lo largo de casi todo el país, aunque la asociamos más directamente a Mendoza. En todas sus subzonas hace vinos opulentos, muy estructurados pero con gran equilibrio, desplegando matices muy diversos según el terroir, aunque también la encontramos perfectamente adaptada a las altísimas montañas de Salta, los climas fríos de Río Negro o los más cálidos de San Juan.

Pero también la podemos encontrar elaborando grandes vinos en muchos otros puntos del mundo, como la Malbech del Veneto italiano, Australia y Nueva Zelanda o toda la costa del Pacífico americano, desde Chile a Canadá.

En España, sin embargo, no es una uva común. Lo encontramos en mezcla en vinazos como la Oveja Tinta de Bodegas Fontana en Uclés o el valenciano El Jefe de El Angosto. Pero como monovarietal encontramos pocos ejemplos, siendo L’Ame de Altolandón, posiblemente, el mejor de todos, en el que Rosalía consigue darle un carácter único, conjugando la finura del vino de altitud argentino con el carácter y personalidad de los vinos de Cahors.

Relación y Conexiones

Si nos fijamos bien, hay muchos paralelismos entre estas cinco variedades. De hecho, la descripción que hemos hecho de la Cabernet Sauvignon y de la Merlot podían haber sido un corta-pega una de otra. Esto se debe a que todas estas uvas están relacionadas entre sí.

Como decíamos existen muchas variedades de uva, muchísimas. Solamente de la vitis vinífera (la especie de vid con la que hacemos el vino), hay más de 5000. De esas, muchas tienen relación progenitora-descendencia entre sí. Por ejemplo, la Merlot y la Cabernet Sauvignon son hermanastras.

La relación entre diferentes variedades de uva se ha podido establecer gracias al análisis de ADN, pudiendo identificar a relación de parentesco en sí, aunque no siempre el papel de parentesco que ha jugado cada variedad. Por ejemplo, sabemos que la Cabernet Franc y la Hondarrabi Beltza (la uva con la que se elabora el Txakolí tinto) tienen relación progenitora-descendencia entre sí, pero no sabemos cuál es cuál. Esto pasa cuando solo sabemos uno de los progenitores. Por consenso, se suele considerar progenitora a la variedad de la que se tiene constancia de que exista antes en la Historia, pero esto no es en absoluto exacto.

En el caso de nuestras cinco variedades, la relación se centra en la Gewürztraminer, que como sabemos tiene el mismo ADN que la Savagnin (al ser una mutación de la mutación de ésta). Se la considera descendiente de la Pinot y de otra variedad desconocida. Cuando surge, la Savagnin se cruza con diversas variedades más, dando lugar a múltiples nuevas variedades. Una de estas variedades es la Sauvignon Blanc, descendiente de la Savagnin y otra variedad desconocida. Como dijimos antes, la Sauvignon Blanc es una de las progenitoras de la Cabernet Sauvignon, junto a la Cabernet Franc. Pero, al mismo tiempo, la Cabernet Franc también se cruzó con la Magdeleine Noire des Charentes, dando lugar a la Merlot. Esta otra progenitora, a su vez, se cruzó con la Prunelard y dio lugar a la Côt.

Por otro lado, la uva Pinot (progenitora de la Savagnin) se cruzó también con la Gouais Blanc, apareciendo (junto a muchas otras hermanas directas) la Chardonnay.

Así, podemos establecer la relación de la siguiente manera:

  • La Gewürztraminer, al ser una mutación, es técnicamente la misma variedad de uva que la Savagnin.
  • La Savagnin y la Chardonnay son hermanastras, al compartir la Pinot como progenitora.
  • La Cabernet Sauvignon es nieta, vía la Sauvignon Blanc, de la Savagnin.
  • La Cabernet Sauvignon y la Merlot son hermanastras, al compartir la Cabernet Franc como progenitora.
  • La Merlot y la Malbec (Côt) son hermanastras, al compartir la Magdeleine Noire des Charentes como progenitora.